El problema es cuando una época de tu historia, tuviste que mentir tanto como yo lo hice para encarar todos los errores, propios y los ajenos que al final no sabía que hacía y que no, que fue verdad y que parte me invente. Afortunadamente fue una época relativamente corta, pero quede descompensada. Y ligeramente disociada. Eso no lo puede negar nadie.
lunes, noviembre 29, 2010
Hoy estuve calibrando mis últimos mese y al fin me di cuenta porque tuve un par de años en blanco... Fíjense, no sirvo para mentir, nunca he servido. No sé si es una cualidad no saber mentir aún cuando quieres hacerlo. El punto es que la única forma que mienta es que invente algo y me convenza a mi misma que es verdad de tal forma que cuando me pregunten o tenga que decir algo al respecto, pueda decirlo sin enredarme. Claro, para eso se necesitan algunos detalles. Muchos detalles. Una historia exageradamente larga con una buena explicación y todo va bien.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario