martes, mayo 13, 2008
lluvia
La noche golpeaba y chorreaba en el cristal de la ventana, el agua amenazaba por entrar por rendijas invisibles, como si los antiguos dioses estuvieran cobrando la venganza por haberlos olvidado (a pesar de que pareciera que ellos se olvidaron de nosotros). Los arboles iban de un lado al otro, confiando todo su peso a unas pocas raices no tan debiles. El viento arreciaba, literalmente sin piedad, dejando sin mas opcion a todo lo que se le atravesara que seguirle en su agitada marcha. El frio se condensaba entre los vidrios y espejos. Caos total. Pero pesar de todo, esto no hacia el dia más desagradable, al contrario, pareciera que la lluvia estuviera lavando empeñadamente toda las suciedades dejadas por nosotros. Quiza de una manera poco delicada, y hasta algo violenta, pero esas no ceden tan facilmente. Es un arduo trabajo. Deleita oidos.
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