Durante mis extensas vacaciones de una semana por Higuerote, y al darme la oportunidad de recorrer parte del interior del país, uno va observando, oyendo, decepcionándose a veces de lo que esta viviendo.
En el recorrido Caracas-Higuerote y también poco después cuando fuimos a una de las playas, creo que no fui la única que quedo un poco sorprendida con el color rojo y los avisos con matiz político apoyando al gobierno, específicamente al chavismo... Montones de personas se veían en cualquier esquina dizque promoviendo el turismo, la economía con un simple papelito; otros encargados de mantener la playa limpia, repartiendo bolsas de basura y algunos hasta recogiéndola ellos mismos; también Policías y Guardias Nacionales (¿?) supuestamente cuidando la zona (aunque casi todos solo los veía tomándole fotos a cualquier bikini que les pasara por enfrente) pero TODO, ABSOLUTAMENTE TODO tenía la gran insignia de “El gobierno bolivariano avanza”. Allí es cuando uno se da cuenta de la triste realidad, que el Venezuela tiene un potencial para el turismo que no se sabe aprovechar; que esas playas no las van a estar manteniendo así de limpias después de que haya pasado la marea de gente de Semana Santa que admire como trabajan los empleados; que la seguridad pública de cualquier tipo en su mayoría esta corrupta. Eso desilusiona, eso deprime, eso molesta... y lo peor que no es solo aquí sino en casi toda Latinoamérica.
Después de analizar, de intentar digerir toda esa parafernalia que se inventan, uno comienza a pensar si es que uno es el que esta equivocado y resulta que no nos queremos dar cuenta que Chávez es lo mejor que le ha pasado a Venezuela (solo lo estoy planteando), que nosotros por estar aislados en “la capital” no queremos ver lo que en realidad esta pasando, ya que por más que insistimos siempre terminamos en lo mismo: la misma indiferencia, los mismos políticos, la misma incertidumbre, el mismo pensamiento venezolano en donde se cree que el más vivo es el mejor... Pero también esta la posibilidad que nosotros sí tengamos la razón y que no estamos tan locos como nos quieren hacer creer, que no somos un grupo escuálido de oligarcas (ojala fuéramos oligarcas y pudiéramos irnos del país para que los revolucionarios resolvieran solos que hacen con él pero tampoco); entonces tenemos que enfrentarnos a otra triste realidad: si resulta que nosotros tenemos la mayoría y ellos sólo tienen el dinero: ¿Cuántos venezolanos por dinero se están dejando llevar por la corriente? Porque yo entiendo que hay mucha gente en el país pasando malos momentos y si les dicen que les van a dar dinero por x o y, les facilitan muchas cosas, empezando por la comida, digo que es mejor que en vez de darle un pez todos los días, le enseñes a pescar, pero eso es otro cuento; además de que hay una gran masa de esa gente que lo esta haciendo no por necesidad, sino por los ‘reales’ pero de eso hablare un poquito más adelante, los políticos deberían entender de una buena vez que es malo jugar con el hambre del pueblo, como dicen por ahí; porque llegará un momento que se acabará el dinero, se acabará el petróleo, allí es que se va a poner complicada la historia para todos, cuando los que estaban acostumbrados a que les llevaran el pan de cada día a la mesa se den cuenta de lo que pasa y armen una revuelta, allí es que veremos las verdaderas caras.
Ahora si hablare de aquellos que se ‘venden’ (y disculpen si suena un poco duro el término) no por necesidad sino por el dinero... es triste que en un país tan hermoso como éste existan personas con tan poco valor moral y ético, como para aceptar que jueguen con su apariencia, con su dignidad, con su pensamiento y con su determinación por una cantidad de dinero, mi pregunta es ¿Cómo se avanza teniendo a seres así entre nosotros? Despues se quejan que el país esta conformado por conformistas
Hoy se me salió la venezolana que llevo por dentro.
Atte. Mariws
P.d Agradezco los comentarios solo si son respetuosos, no me gustan los fanatismos. Yo estoy dando mi opinión dejando que los demás den la suya.
P.d Sobre el Papa... luego.
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